Encontrándome en el campo
en plena naturaleza
gozando de aire puro
,!Qué delicia!
!Qué grandeza!
nada mi ánimo turbaba,
embelesado en mi mismo
observando los colores
irisados que en el cielo
mil matices componían,
rosas, azules, ocres, grises.
Vino a enturbiar tal éxtasis
un sonido indescriptible..
.!zuuuuuuuuuuummmmmm!
!La mosca!
zumbando, mortificando.
Si sólo a zumbar
se limitara, sin molestar
la dejaría pasa
le sacudes un sopapo y !zas!.
Pero insiste en mortificar
una, dos, hasta diez veces o más
y si en algún sopapo
la puedes despachurar!
No presumas!
Otras su lugar ocuparán.
En el comedor fresquito
ya las moscas ahuyentadas
la comida fue tranquila
y con gana despaché.
Adormecida la tarde
en el prado sosegado
bajo la sombra de un pino
me dispuse a descansar
echando una siestecita
que no me vendría mal.
Apenas aposentado
con los ojos entreabiertos
de par en par se me abrieron
ñigi, ñigi´ñigi, rac, rac, rac
de donde caray salíat
an tremenda algarabía?!
La cigarra!.................
Haciéndole coro muy prestas
se añadieron otra, otra y otra
tantas que allí terminó la siesta.
Hombre paciente no soy
mas al fin llegó el sosiego,
un paseo por el bosque
vendría que ni pintado
descansar, lo haría luego.
Héte aquí que al bosque fui
gozando con deleite
sus atajos y veredas.
!Chasssssss, ssssuiiiissss!
algo pisé!
Una serpiente!
!Que susto!
!Que salto di!
La pobre se escabulló
tenía más miedo que yo
pero yo no lo sabía.
Al atardecer
en el ocaso glorioso
que hace que las sombras sean
como alargados fantasmas,
disfrutando del paisaje
mi alma se reconforta
la paz a mi faz vuelve,
que tranquila soledad,
tan solo una suave brisa
me acompaña en mi paseo
más de pronto..
la brisase torna !Tufo!.......
asqueroso odorífero
están quitando “ensaimadas”
en las cuadras de las vacas
y cambiando los “dodotis”
en la pocilga a los cerdos.
Por fin la noche llegó
y con ella se marcaharon
los asquerosos olores.
Noche plácida y serena
tan buena, que al aire libre
quise degustar la cena.
!Que bienestar!
!Que sosiego!
!Que frescura!!
!!Que tormento!!!!
!Zuuuuuuuuuuuuussssiffff......
Otro zumbido!
La mosca............... no!
!El mosquito
Pariente de la mosca
pero más mortificante,
con su aguijón perfora
tus carnes más sensitivas
dejando además de la picazón
un bulto en la piel, un habón.
Repuesto ya del disgusto
mal cenado y compungido,
en la noche silenciosa
me dispuse a descansar
en la habitación fresquita
ventilada por la brisa,
con sueño reparador
pensé que la noche fuera
mejor de lo que el día fue.
!Que gozo!!
Cuanta ventura!
!Que tranquila quietud!
Un sueño reparador
la ocasión lo disponía.
Amodorrado, adormilado
en los brazos de Morfeos
e escuchó un sonido feo
!Crrroaaaac!!Crrroaaaac!
!La rana!
Vaya por Dios, la que faltaba
a un canto, contestole otro
y otro y otro.....
se le unieros unos miles
o millones no se cuantos
sólo se que pegar ojo no pude
despierto por tal concierto.
Al cabo de no se cuanto
el recital terminó!
Que placer, paz y sosiego!
y dormirme cuanto antes.
Parecióme que al instante
aunque pasasen las horas
llegó fresquita la aurora
encontrándome
en el mejor de mi sueños.
!Que tremenda algarabía!
despierto con sobresalto
Piiiiiuuuuu, piiiiiuuuuu,
piiiiiuuuuu, el gorrión.
Simpática avecilla
si una sola es la que canta
mas si lo hace en cuadrilla
suenan como un batallón.
!Adios despertar plácido!
desvelado, compungido
echo trizas, con ojeras
mala uva y peor humor
pego un brinco, me levanto
la ducha me reconforta
de una noche de suplicio.
Como en el campo estoy
en plena naturaleza
sentándome a la mesa
para bien desayunar
con tostadas, mantequilla
mermelada y pastas secas.
El rocío de la noche
las plantas humedecía
hoy será un buen día, pense.
Zuiizzmmmm...!Otro zumbido!
que sería esta vez
mosca, mosquito o yo que se!
!Una abeja,!
que al efluvio de la miel
trajo consigo al enjambre
sin hacer caso a las flores
a las cuales desechaban,
sobre mi miel acudieron
y todas en mi tostada
comer conmigo quisieron,
a ellas se añadieron
las moscas, los abejorros
las hormigas, mariquillas
y cualquier otro bichejo
que por allí cerca estuviera.
Me levanté muy airado,
malhumorado,
fuera de mi,cabreado....
y muy maltrecho,
a mi habitación llegué
con presteza la maleta hize
cerrela con mucho esmero
después de adquirir primero
un billete para el tren,
cualquiera, el primero que pasara
el que más rápido fuera
y me alejara de aquella naturaleza.
Soy urbanita, no lo niego
en la ciudad, en mi hogar
tengo la paz y el sosiego
que pueda necesitar
y si deseo tengo
de ver verde y cesped pisar
voy a un parque
en la ciudad
un parque civilizado
con flores, setos, arbolado.
Moscas, mosquitos
y otros bichejos
de haberlos, hailos
mas son tan educados
que ante de picar preguntan
porque están, civilizados.
No acaba aquí mi relato
en mis sueños se aparecen
haciéndome pasar mal rato
los recuerdos de un día
que pasé en el campo.
Moscas, mosquitos,
serpientes, cigarras, grillos,
abejas, abejorros, gorriones
mariquillas, frailecillos,
ranas, arañas y otros bichos
ningún mal os deseo.....
!Quedad en paz en el campo!.
martes, 28 de diciembre de 2010
domingo, 26 de diciembre de 2010
Otitis movilizada
Viendo un día por la calle
a gente tan habladora,
sin nadie al lado llevar
pensé que cuántos problemas
tenía la pobre gente
que necesidad tenían
de expresar tan locuazmente
sus cuitas, hablando al aire.
Tantos y tantos lo hacían
pensé que quizá no fuera
que airearan sus problemas
en la calle, hablando solos.
Algo más les ocurría;
algo estraño que explicara
por qué tanta verborrea
y el por qué de tanta cháchara
no pudiesen aguantar.
Nunca he sido muy curioso
y nunca quise saber
lo que los demás decían.
Es de mala educación
escuchar conversaciones
que a uno no le dan razón.
Tanto llegó a intrigarme
sus problemas y sus cuitas
que presté mucha atención
por ver si al fin lograba
encontrar la respuesta
aclarando aquel misterio
y encontrar la solución.
Al pronto observé
!cosa estraña!
que todos cuando hablaban
un oido se tapaban
con la mano que no gesticulaba.
!Tate! exclamé, pensando
que quizá el problema fuera
que otitis padecían
o quizá en el oido interno
algún mal les aquejaba
que solución no tuviera?.
Por fin acudí a mi lucidez
y con curiosidad escuché
lo que hablaban y decian.
La cosa fue como digo:
sentado en un autobús
al lado de un pasajero
Sonó un timbre,...!en su cartera!
abriola y de ella sacó
un diminuto aparato
pulsó una tecla...y !habló!
y escuché las tonterías
más tontas que oirse puedan.
“!Hola cariño, ya voy!
estoy en el autobús
en la calle tal y tal,
pon la paella en el fuego
que pronto en casa estaré,
!Muac! !muac!, hasta luego.
”Quedeme patidifuso
como aquel que ve visiones.!
Era un teléfono móvil
el que les hacía hablar.
!Tan urgente era
la llamada recibida?.
No se podía esperara
llegar a casa y luego
con sosiego y en su hogar
echar el agua al arroz
a la esposa saludar
darles un beso a los niños
y al perro sacar a pasear?.
Si este caso fuese único
lo dejaría pasar
pero a todos que escuchaba
lo hacían por un igual
enterándome de cosas
que a mí ni fú ni fá!.
a gente tan habladora,
sin nadie al lado llevar
pensé que cuántos problemas
tenía la pobre gente
que necesidad tenían
de expresar tan locuazmente
sus cuitas, hablando al aire.
Tantos y tantos lo hacían
pensé que quizá no fuera
que airearan sus problemas
en la calle, hablando solos.
Algo más les ocurría;
algo estraño que explicara
por qué tanta verborrea
y el por qué de tanta cháchara
no pudiesen aguantar.
Nunca he sido muy curioso
y nunca quise saber
lo que los demás decían.
Es de mala educación
escuchar conversaciones
que a uno no le dan razón.
Tanto llegó a intrigarme
sus problemas y sus cuitas
que presté mucha atención
por ver si al fin lograba
encontrar la respuesta
aclarando aquel misterio
y encontrar la solución.
Al pronto observé
!cosa estraña!
que todos cuando hablaban
un oido se tapaban
con la mano que no gesticulaba.
!Tate! exclamé, pensando
que quizá el problema fuera
que otitis padecían
o quizá en el oido interno
algún mal les aquejaba
que solución no tuviera?.
Por fin acudí a mi lucidez
y con curiosidad escuché
lo que hablaban y decian.
La cosa fue como digo:
sentado en un autobús
al lado de un pasajero
Sonó un timbre,...!en su cartera!
abriola y de ella sacó
un diminuto aparato
pulsó una tecla...y !habló!
y escuché las tonterías
más tontas que oirse puedan.
“!Hola cariño, ya voy!
estoy en el autobús
en la calle tal y tal,
pon la paella en el fuego
que pronto en casa estaré,
!Muac! !muac!, hasta luego.
”Quedeme patidifuso
como aquel que ve visiones.!
Era un teléfono móvil
el que les hacía hablar.
!Tan urgente era
la llamada recibida?.
No se podía esperara
llegar a casa y luego
con sosiego y en su hogar
echar el agua al arroz
a la esposa saludar
darles un beso a los niños
y al perro sacar a pasear?.
Si este caso fuese único
lo dejaría pasar
pero a todos que escuchaba
lo hacían por un igual
enterándome de cosas
que a mí ni fú ni fá!.
Nocturno
Un músico quiso
un nocturno componer
en armonioso concierto
que con suma perfección
lograra tal armonía
que la noche no envidiara
al resplandeciente día.
En un atardecer
puso manos a la obra,
como pentágrama usó
los rayos del sol poniente,
como armadura un bemol
de una golondrina
que pasó en vuelo rasante.
Como tiempo
el cuatro por cuatro usó
por ser el más duradero,
el que más le permitía
desarrollar su talento
para lograr con acierto
una bella melodía.
Como notas
colocando fue
las Estrellas, por su brillo
utilizando a los Astros
como notas importantes
y los satélites
como simple apoyatura.
Todo compuesto tenía
y armándose de valor
pidió a la vía Láctea
que actuara de anfitrión
para lograr un nocturno
tan perfecto que durará
hasta que saliese el Sol.
un nocturno componer
en armonioso concierto
que con suma perfección
lograra tal armonía
que la noche no envidiara
al resplandeciente día.
En un atardecer
puso manos a la obra,
como pentágrama usó
los rayos del sol poniente,
como armadura un bemol
de una golondrina
que pasó en vuelo rasante.
Como tiempo
el cuatro por cuatro usó
por ser el más duradero,
el que más le permitía
desarrollar su talento
para lograr con acierto
una bella melodía.
Como notas
colocando fue
las Estrellas, por su brillo
utilizando a los Astros
como notas importantes
y los satélites
como simple apoyatura.
Todo compuesto tenía
y armándose de valor
pidió a la vía Láctea
que actuara de anfitrión
para lograr un nocturno
tan perfecto que durará
hasta que saliese el Sol.
Elegía al pedo
En esta vida fugaz
peder es muy necesario
mas hacerlo con estruendo
es de ser mal educado.
Es tal la necesidad
de soltar aires por bajo
que en el mismo diccionario
“pedo”, recogido está.
Hay que hacerlo cuando venga
natural sin forzarlo,
de manera intelectual
buscando en el diccionario
en que “entrada” pederás.
Pedernal, quien pede duro.
El pederasta...seguro,
con el culo de los demás.
El pedigüeño, pidiendo.
El Pedestre, cuando corre.
Con los piés el Podólogo.
Enseñando el Pedagogo .
La Logopeda a hablar enseñando.
El Pedante presumiendo.
El Pedáneo, en cada pueblo.
Curando piés el Pedicuro.
Y para limpiar los piés
se inventó el Pediluvio.
Hasta una novia bonita
que pronto se va a casar
dicen que “pedida” está.
El Pediatra como un niño.
El Pedófilo en familia.
Y para peder rápido
se inventó el velocíPedo.
Las ladillas y los piojos
son Pedículus que “chinchan”.
Y para hundir un gran barco
hace falta un buen torPedo.
Mas si en un momento aciago
no te puedes reprimir
hazlo bajito...muy quedo
y si te sale un buen pedo
!presume de él, que carajo!
que todo el mundo se entere
de que culo ha surgido
ese estruendo tan sonado.
Cosa distinta es “la llufa”
porque es como de traidor,
cuando se esparce el olor,
pones cara de ofendido
y dices !marranos son!
y te quedas tan tranquilo.
Que se pregunten los otros
de que culo habrá salido
“efluvio” tan apestoso
que al “cotarro” tiene en vilo.
Pongo fin a esta elegía
con un dicho de mi abuelo:
“que no se rompan las tripas
por un puñado de viento”.
peder es muy necesario
mas hacerlo con estruendo
es de ser mal educado.
Es tal la necesidad
de soltar aires por bajo
que en el mismo diccionario
“pedo”, recogido está.
Hay que hacerlo cuando venga
natural sin forzarlo,
de manera intelectual
buscando en el diccionario
en que “entrada” pederás.
Pedernal, quien pede duro.
El pederasta...seguro,
con el culo de los demás.
El pedigüeño, pidiendo.
El Pedestre, cuando corre.
Con los piés el Podólogo.
Enseñando el Pedagogo .
La Logopeda a hablar enseñando.
El Pedante presumiendo.
El Pedáneo, en cada pueblo.
Curando piés el Pedicuro.
Y para limpiar los piés
se inventó el Pediluvio.
Hasta una novia bonita
que pronto se va a casar
dicen que “pedida” está.
El Pediatra como un niño.
El Pedófilo en familia.
Y para peder rápido
se inventó el velocíPedo.
Las ladillas y los piojos
son Pedículus que “chinchan”.
Y para hundir un gran barco
hace falta un buen torPedo.
Mas si en un momento aciago
no te puedes reprimir
hazlo bajito...muy quedo
y si te sale un buen pedo
!presume de él, que carajo!
que todo el mundo se entere
de que culo ha surgido
ese estruendo tan sonado.
Cosa distinta es “la llufa”
porque es como de traidor,
cuando se esparce el olor,
pones cara de ofendido
y dices !marranos son!
y te quedas tan tranquilo.
Que se pregunten los otros
de que culo habrá salido
“efluvio” tan apestoso
que al “cotarro” tiene en vilo.
Pongo fin a esta elegía
con un dicho de mi abuelo:
“que no se rompan las tripas
por un puñado de viento”.
sábado, 25 de diciembre de 2010
Ave Cantorum
Unas aves compusieron
con inusitado acierto
y gran sapiencia armónica
maravilloso concierto.
El ruiseñor y el jilguero
primer tenor y segundo;
como soprano el canario,
la alondra como contralto.
Ya sólo faltaban dos,
un barítono y un bajo,
como barítono el ganso,
para hacer de bajo, el grajo.
Sin querer desmerecer
por sus nombres el sonido
se escogió a los elegidos
según sabio parecer.
Y para la percusión
al cut-cut y a la lechuza
con el buho, el mochuelo
y el simpático gorrión.
Sólo falta la canción
que presto la compusieron
los loros y las cotorras
en perfecta conjunción.
El solista, ¿quién sería?
la elección fue muy sencilla,
un parlanchín periquito
vendría de maravilla.
Una hada con su varita
de directora actúo
ninguna se encontraría
para tal alta ocasión.
El éxito fue seguro
en el mundo no hay coral
que se parezca
a este colosal conjunto.
con inusitado acierto
y gran sapiencia armónica
maravilloso concierto.
El ruiseñor y el jilguero
primer tenor y segundo;
como soprano el canario,
la alondra como contralto.
Ya sólo faltaban dos,
un barítono y un bajo,
como barítono el ganso,
para hacer de bajo, el grajo.
Sin querer desmerecer
por sus nombres el sonido
se escogió a los elegidos
según sabio parecer.
Y para la percusión
al cut-cut y a la lechuza
con el buho, el mochuelo
y el simpático gorrión.
Sólo falta la canción
que presto la compusieron
los loros y las cotorras
en perfecta conjunción.
El solista, ¿quién sería?
la elección fue muy sencilla,
un parlanchín periquito
vendría de maravilla.
Una hada con su varita
de directora actúo
ninguna se encontraría
para tal alta ocasión.
El éxito fue seguro
en el mundo no hay coral
que se parezca
a este colosal conjunto.
El turista
Un turista ensimismado
contemplaba un monumento
en una ciudad lejana.
¿Cuantos kilómetros hizo
para admirar el evento
que muy poco le importaba?
Seguro que en su ciudad
ni al vecino conocía
y tan lejos fue a parar.
Por más kilómetros que hizo
se olvido lo principal
que en su escalera tenía...
la amistad!
contemplaba un monumento
en una ciudad lejana.
¿Cuantos kilómetros hizo
para admirar el evento
que muy poco le importaba?
Seguro que en su ciudad
ni al vecino conocía
y tan lejos fue a parar.
Por más kilómetros que hizo
se olvido lo principal
que en su escalera tenía...
la amistad!
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